Notas Olfativas

Esta fragancia va dirigida a consumidoras que se autodefinen como sofisticadas y elegantes Es un ramillete de flores al que se ha dado forma hasta en sus menores detalles, inventado como si fuera una flor a medida. Seduce fácilmente sin renunciar a una estela original. Es sensual, pero no abruma. Es una composición de la familia Floral-Frutal que logra un conjunto atractivo usando flores míticas y resulta novedosa y misteriosa.  

Sus notas de salida compuestas por La Magnolia Grandiflorum del sudeste de los Estados Unidos, también conocida como flor de Champaca, el olor dulce y acido del Melocotón o Prunus Pérsica, una dulce y exquisita nota de Melón combinada con Pera DÁnjou dan paso a una fresca y distinguida frescura que otorga la Bergamota Italiana y Mandarina Siciliana.

En su nota media o de corazón, despliega sus notas frutales y florales para otorgar una dulzura exótica. Una jugosa deliciosamente dulce y acida a la vez nota de Ciruela seguida por un bouquet formado por la elegante Violeta, la exótica Orquídea, y la singular Fresia acompañada de una pareja de jazmines que dialoga fundida en un abrazo perfecto. El Jazmín Grandiflorum de Grasse, quinta esencia de la nobleza floral exhala su sensualidad delicada con matices frutales que le añaden toques almibarados. Le da réplica la sensualidad del Jazmín Sambac de la India (flor de los dioses), cuyas facetas cálidas de azahar envuelven con una voluptuosidad infinita. La Rosa Damascena sofisticada y exuberante, acude a continuación para encender los sentidos.

 Para terminar, una mezcla de, uno de los ingredientes más diferenciales y curiosos por su “sex appeal” que es el Almizcle Natural, con la exótica Vainilla, la calidez del Cedro de Virginia y el olor aromático y ligeramente acido de la Zarzamora que dan a la fragancia una sensualidad afrutada y voluptuosa.